Nuestro Manifiesto


¿Por qué molestarse con algo que la mayoría de dueños de EMPRESAS prefieren evitar?

Seamos francos: ser dueño de una empresa es un trabajo duro. Es más satisfactorio que tener un empleo estable para quienes escogimos esa opción, pero también es más difícil en múltiples formas. Usualmente requiere más energía física, mental y emocional, por qué la supervivencia y el éxito del negocio definen en cierta medida quienes somos -para los demás y especialmente para nosotros mismos.

Entonces dado el nivel de compromiso que sentimos hacia nuestra propia empresa y que el éxito no viene precisamente a golpear nuestra puerta sino que requiere mucho trabajo, mi argumento es que un emprendedor no se puede dar el lujo de dejar dinero en la mesa y por lo tanto, está en la obligación de asegurarse que su empresa sea tan rentable como puede ser. Y para lograrlo, es esencial que se mantenga enfocado tanto en sus ingresos como en su ganancia.

Para entender por qué esto es tan importante, revisemos un error común: obsesionarse y sólo prestarle atención a los ingresos.

Felipe es un emprendedor que trabaja duro, comenzó su empresa de ceros y la ha estado creciendo con éxito. Sus ingresos y clientes han aumentado considerablemente y mantener ese crecimiento es dónde Felipe enfoca la mayoría de su tiempo y casi la totalidad de su energía. Y aunque el crecimiento de una empresa suele tener un impacto negativo sobre el flujo de caja (algo que no es muy intuitivo), Felipe ha podido operar sin necesidad de más deuda o capital.

El problema es que Felipe no le ha puesto mucha atención a la ganancia y tener suficiente efectivo para cubrir la nómina y pagar los gastos le da la sensación -potencialmente equivocada- de que la empresa va bien, a pesar de que no tiene cifras confiables de ganancia que le permitan corroborarlo.

Quizás la empresa de Felipe es rentable y él simplemente no ha tenido el tiempo de calcular su ganancia. Aunque probablemente no sea tan rentable como podría ser, dado que no se pueden eliminar gastos potencialmente innecesarios que no han sido contabilizados correctamente.

Pero quizás la rentabilidad es baja y son sus clientes, proveedores y empleados a los que les está yendo bien y no tanto a él. ¿Por qué? Por qué las utilidades es la única forma en que una empresa genera riqueza para sus dueños. En otras palabras, si la empresa de Felipe no es realmente rentable, podemos decir que él está trabajando mas por el beneficio de los demás actores en su negocio que por el suyo.

El principio o la idea que yo quiero venderle se resume muy bien en una frase que encontré hace muchos años: "Los ingresos son vanidad, la ganancia es sanidad y el efectivo es el rey".


"Los ingresos son vanidad, la ganancia es sanidad y el efectivo es el rey"

Si no vende, no va a tener empresa por mucho tiempo. Y si no maneja bien su flujo de caja, su empresa puede tener una muerte súbita a pesar de las ventas. Pero pienso que el peor escenario es cuando el dinero que entra es suficiente para seguir operando, pero no hay evidencia clara de que la empresa sea rentable.

La pregunta clave para no caer en esta trampa es, ¿cómo puedo medir en forma confiable la ganancia (o perdida) que mi empresa tuvo durante cualquier periodo? Y la respuesta es curiosamente simple: controlando su efectivo.

El problema es que usted puede obtener beneficios muy claros de usar un software como el nuestro sin necesidad de controlar su efectivo. Usted puede, por ejemplo, crear y enviar facturas, monitorear sus cuentas por cobrar y generar estados de cuentas, administrar listas de precios, ver su historial de transacciones con cada cliente, ingresar sus compras y gastos y gestionar sus cuentas por pagar. Pero si usted no hace la tarea con su efectivo –asegurándose que lo que tiene en el sistema concuerda con la realidad– nunca va a tener cifras de ganancias (o pérdidas) confiables

Si está de acuerdo con mi premisa de que el factor clave de éxito en la gestión financiera de su empresa es controlar su efectivo, la pregunta que sigue es: ¿cómo podría hacerlo sin enredarme la vida con minucias? En otras palabras, ¿cuál es la forma más sencilla y efectiva de introducir un proceso de control de efectivo que sea sensato y que tenga un propósito "superior"?

Naturalmente, creemos que la correcta implementación de nuestro software en su empresa es una sólida respuesta a esa pregunta por qué el enfoque de nuestro producto es gestión (no contabilidad) y nuestra misión es ayudarle a nuestros clientes a que mantengan el dedo en el pulso financiero de sus empresas con cuentas claras y al día.

Si usted siente relación con el predicamento de Felipe de estar muy ocupado pero no seguro de qué tan bien (o no) le está yendo a su empresa, mi invitación es a que reemplace el estrés de no saber por la satisfacción de estar "en la jugada" financiera. Pero para serle perfectamente honesto, se que mi invitación no va a tener una buena recepción a menos que no saber sea algo que lo tiene realmente incomodo.

Felipe no está seguro que su empresa sea rentable pero quizás continúe operando y posponiendo indefinidamente el trabajo poner sus cuentas en orden. Carlos, por otro lado, no seguirá arando sin entender qué está pasando y qué espera obtener de su esfuerzo. Él no es Scrooge pero quiere una proporción justa del valor económico creado por su empresa. Y siempre ha tenido la saludable sensación de que si no tiene cuidado, los bancos y otros proveedores de financiamiento le succionaran la vida a su empresa.

Carlos también considera que es su trabajo, no el de su contador, mantener cuantas claras y al día en su empresa para saber si está en la trayectoria correcta. Él tiene un contador para asegurarse que la empresa cumpla con todas sus obligaciones fiscales, pero sabe que la información requerida para la administración diaria de la empresa no va a venir de él o ella.

Carlos no está tratando de hacerle outsourcing al control financiero de su empresa ni tratando de evitar el ingrato trabajo de implementar buenos procesos y sistemas. Él está convencido que finanzas y operaciones solidas son los cimientos sobre los que se construye una empresa exitosa, no algo que se debe evitar o delegar desinteresadamente. Y entiende que aunque esto por si solo no le garantiza el éxito, el desorden financiero y operativo casi que le garantiza el fracaso.

¿Puede relacionarse con Carlos? ¿Siente la urgente necesidad de que su empresa sea lo más rentable posible? ¿Está insatisfecho con las herramientas que tiene ahora para asegurarse que así sea? De ser así, por favor póngase en contacto con nosotros. Nos encantaría tener una conversación con usted para entender sus necesidades y determinar si nuestro software va a ser una buena solución para su empresa.